Viajar a Valencia en San José, la fiesta de los carpinteros.

Viajar a Valencia y despedir el invierno visitando fallas y calles iluminadas, es una opción muy recomendable. Los valencianos se preparan para disfrutar todo el día del olor a pólvora, escuchar el ruidoso estruendo de los petardos, deleitarse con la emocionante música de las numerosas bandas que animan la ciudad y mirar y admirar los 700 monumentos levantados  este año especial en que son consideradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.  Sigue leyendo “Viajar a Valencia en San José, la fiesta de los carpinteros.”

Relato: Viajaba en tren

 

Todas las mañanas, desde el andén número cinco de la Estación de Las Rozas veía a lo lejos las cuatro torres de Chamartin. En apenas treinta minutos me situaba frente a ellas y a veces les hacía fotos, porque siempre se mostraban diferentes, según la hora y el impacto de la luz.

Este recorrido de media hora era el espacio para conectar conmigo misma y disfrutar. Cada día era un viaje diferente, cada día tenía una emoción distinta. Es así desde que empecé a trabajar, hace ya treinta años. Sigue leyendo “Relato: Viajaba en tren”

Viajes: Jardín botánico de Montreal, belleza y bienestar

Un piano al aire libre, alguien toca una melodía; sillones de madera de pino rojo canadiense distribuidos entre el césped y los caminos de tierra. Es verano, me siento a escuchar a la sombra de los robles y los abetos; observo el movimiento de las ardillas que corretean entre nosotros. Están acostumbradas a las personas. Un momento muy agradable. Una imagen relajante a la que recurrir en momentos de estrés.

Estoy en el jardín botánico de Montreal, uno de los más grandes del mundo y una auténtica belleza. Tengo todo el día para disfrutarlo. Está bien comunicado y me encantan los jardines, siempre que viajo aprovecho para visitarlos. Tengo que reconocer que no he visto nada tan espectacular. Sigue leyendo “Viajes: Jardín botánico de Montreal, belleza y bienestar”

Coaching: ¿Nos responsabilizamos de nuestro bienestar?

 

Nos sentimos a menudo víctimas de las circunstancias y hacemos responsables a los demás de lo que pensamos, decimos o hacemos. De este modo, evitamos sentirnos culpables y no nos enfrentarnos a nuestros problemas. Es la auto-disculpa.

Pero también puede suceder que pensemos que todo depende de nosotros, que tenemos que ser capaces de sobreponernos a todo para lograr los objetivos. Cuando las cosas no salen bien, nos culparemos a nosotros mismos olvidando otros factores que pueden influir en los resultados.

Estas actitudes generan impotencia y resentimiento porque nos separamos del problema. Aunque el mayor inconveniente es que también nos separamos de la solución, de hacer algo para solucionarlo. Sigue leyendo “Coaching: ¿Nos responsabilizamos de nuestro bienestar?”

Libros

Autor: Deepak Malhotra Editorial: Empresa activa – Barcelona, Octubre 2016 Hay que destacar las aportaciones de esta obra a un campo tan estudiado como es el de la negociación. Partiendo de las premisas que el dinero y la fuerza quedan fuera del espacio a negociar plantea en cada capítulo una negociación histórica y explica ideas novedosas […]

a través de Negociar lo imposible — Curiositá RH

Historias y Jardines: Ayora (Valencia)

Hemos paseado por el Jardín de Ayora, recientemente ampliado. Es un jardín de barrio, para los habitantes de esta zona. Para ellos forma parte de su día, de sus encuentros, paseos y experiencias, también de sus recuerdos. Sólo unos pocos, los amantes de la naturaleza y los jardines, se desplazarían para visitarlo; Y en mi caso, lo visito para acompañar a mi madre en sus tardes ociosas cuando viajo a Valencia. Forma parte de su paisaje y del de mis hermanos, que siguen allí. Un día fue mi paisaje. Sigue leyendo “Historias y Jardines: Ayora (Valencia)”

Noche de Reyes

He pasado la noche de Reyes en el hospital, en urgencias.

Algunos profesionales del turno anterior, se vistieron de Reyes Magos y de pajes y visitaron a todos los ingresados haciéndose fotos con ellos mientras les recordaban que el brazo debe permanecer estirado para la mayor eficacia del gotero, o arreglaban las sábanas que caían al lado de una cama o arropaban a alguien con un gesto mil veces practicado en las intensas jornadas de trabajo. Imposible disimular que eran médicos, médicas, enfermeros, enfermeras, auxiliares…

La gente sonreía. Esos minutos rescatados al dolor y al temor del qué será lo que me ha traído hasta aquí, valen su peso en oro, si es que es posible pesar una sonrisa durante el tiempo que duró su visita.

Mientras tanto, las familias, los niños, los mayores, disfrutaban las múltiples cabalgatas que recorren nuestros pueblos, ciudades, barrios. Y yo, este año, quería ver la de Madrid, siempre en el punto de mira, con magia renovada o con magia tradicional. La magia existe mientras vas creciendo, después es un milagro.

Me la perdí este año, me perdí la noche y el día de Reyes tan amado por mí y por mis niños que ya no son. Pero la alegría de ver a estos profesionales doblando turno para arrancar una sonrisa a todos los que estábamos allí esta noche de Reyes, me llenó el corazón. Como a una niña.

Gracias Reyes Magos del Hospital Puerta de Hierro por el doble turno, por esta visita inesperada, por vuestra magia, por la ilusión que tanta falta nos hace. Por ese regalo. Una noche inolvidable.