Voluntariado: Acción social para el empleo

La falta de empleo es uno de los motivos por los que las personas pueden llegar a vivir una situación de calle.
La Fundacion Luz Casanova junto con la Fundación EDP y la Fundación Personas y Empresas han abordado un proyecto para ayudar a los colectivos en riesgo de exclusión social en la búsqueda de un nuevo trabajo.

Por una parte, en el Centro de Día de la Fundación Luz Casanova han puesto en marcha el  “Programa para la Empleabilidad de las Personas sin Hogar”. Se trata de ayudar a las personas, hombres y mujeres normales, vecinos nuestros, con los que nos cruzamos cada día, a las que la mala suerte, los ajustes, una crisis personal o en su familia o un conjunto de factores, les ha llevado a perder su trabajo y las redes sociales y grupales que les hubiesen ayudado en esa situación.

En el Centro de Día se entabla una relación de tú a tú con ellos. No son cosas sino personas con las que hablar y dialogar. Mano a mano, en dialogo, se establecen itinerarios personalizados para cada persona, atendiendo a su situación y necesidades particulares. A unos les hará falta facilitarles la higiene personal o el lavado de ropa, a otros un apoyo emocional, a otros la ayuda profesional para aprender a redactar un currículo o las habilidades sociales necesarias para hacer una entrevista de trabajo. Todo dirigido a convertirlos, otra vez, en miembros de pleno derecho de esta sociedad. Para que de haber sido “descartados” puedan ir por la calle con la cabeza bien alta, con la confianza necesaria en sí mismos, que da el saber que “pueden”, como los demás.

Por otra parte, desde la Fundación Personas y Empresas, con los profesionales de Coaching y Mentoring que colaboran como voluntariados, se  realizan acciones específicas de coaching a través de reuniones individuales para las personas que ya se han incorporado a un empleo, después de una etapa de paro, y también acciones de mentoring para apoyar y reforzar la búsqueda de empleo en etapas críticas.

Las personas que participan tanto en las acciones de mentoring como en las de coaching se encuentran con un colectivo diverso, en cuanto a edades, sexo, nacionalidades, profesiones de referencia y  nivel cultural. La casuística es variada pero existe un punto común, que podríamos concretar en el deseo de encontrar soluciones al problema personal y la petición de ayuda. No es poco. Pedir ayuda es un paso fundamental en la implicación de las personas para lograr sus objetivos, incluso para concretarlos y poner foco.

Aceptar ayuda es algo difícil para todos nosotros en un momento u otro, y para algunos es difícil siempre. Puede ser especialmente complicado para aquellas personas que tienen una mentalidad que sugiere que la búsqueda de ayuda socava nuestro sentido de la independencia, nuestras habilidades o la posibilidad de hacer frente a las dificultades. Sin embargo, una vez dan el paso, se puede avanzar en convertir los problemas en retos, en concretar objetivos, en mejorar habilidades sociales, comprender y aprender de nuestras emociones, reforzar la confianza y reforzar las fortalezas propias lastimadas tras periodos de cambios traumáticos, para afrontar decididamente los retos de la búsqueda de un empleo o para mantener el empleo logrado.

Publicado en la revista Curiositá. http://www.grupoblc.com

 

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