Coaching: ¿Nos responsabilizamos de nuestro bienestar?

 

Nos sentimos a menudo víctimas de las circunstancias y hacemos responsables a los demás de lo que pensamos, decimos o hacemos. De este modo, evitamos sentirnos culpables y no nos enfrentarnos a nuestros problemas. Es la auto-disculpa.

Pero también puede suceder que pensemos que todo depende de nosotros, que tenemos que ser capaces de sobreponernos a todo para lograr los objetivos. Cuando las cosas no salen bien, nos culparemos a nosotros mismos olvidando otros factores que pueden influir en los resultados.

Estas actitudes generan impotencia y resentimiento porque nos separamos del problema. Aunque el mayor inconveniente es que también nos separamos de la solución, de hacer algo para solucionarlo.

¿Por qué no cambiamos?

El cambio supone desequilibrio y aunque mantener la situación nos genere sufrimiento, preferimos no movernos. Tenemos que comprender cuales son las fuerzas que nos impulsan a no cambiar. Es probable que existan beneficios ocultos que justifiquen la acción o acciones que nos producen sufrimiento.

La responsabilidad, entendida en su sentido más amplio, en lugar de intentar culpar a otros, supone un cambio de observador y pasar a analizar la situación preguntándonos ¿qué puedo hacer para cambiar esto que me preocupa?¿qué aprendizaje puedo obtener de lo que ha sucedido que me permita hacer las cosas mejor en el futuro? ¿qué aspectos de mi trabajo o de mi vida me impiden ser más efectivo, relacionarme mejor con las personas y sentirme más satisfecho como profesional o ser humano? ¿qué cosas quiero que ocurran más o menos frecuentemente?

¿No estamos motivados?

Es importante encontrar el valor que nos falta para conseguir lo que deseamos a través del compromiso. Por ejemplo, “estoy comprometido con la creación de un entorno en el que prevalezca la escucha, el respeto mutuo, el trabajo en equipo….”

El compromiso con nuestros valores nos va a generar lo que consideramos valioso para nosotros. Nuestro compromiso provoca entonces energía y sensación de poder y nos moverá a la acción, al cambio.

Motivo y emoción se originan en la palabra latina “movere”.  Lo que nos mueve, lo que nos motiva, el rendimiento máximo se obtiene  cuando hacemos lo que nos gusta y disfrutamos haciéndolo. Así que, las emociones están íntimamente relacionadas con la motivación. Cuando algo conecta con una intensa emoción nos permite indagar y nos da información útil para encontrar claves de nuestros valores y motivaciones. En Coaching  decimos que un gran logro, un gran trabajo, se apoya en una gran emoción.

Sin embargo, nuestras motivaciones son diferentes; la necesidad, el incentivo, la conducta y la satisfacción son diversas y la diversidad es necesaria para adaptarnos a las variadas circunstancias que afrontamos a lo largo de nuestra vida. De hecho, se pueden conseguir grandes logros partiendo de motivaciones completamente diferentes.

Para conocernos a nosotros mismos y a las personas que queremos ayudar potenciando su motivación, debemos empezar por ir descubriendo lo que más energía nos proporciona, nuestros motores vitales, nuestros valores, nuestro motivos, que pueden ser desde el deseo de afiliación, el de seguridad, autonomía, exploración, logro, contribución, conservación, cooperación, poder, hedonismo. (Beatriz Valderrama)

Responsabilizarnos de nuestros actos, sentimientos y  pensamientos nos ayuda a elegir y de nuestras  elecciones dependerá nuestra vida.  Sin embargo, no es fácil tomar decisiones, aunque las tomamos continuamente, incluso cuando no hacemos nada; Influyen nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestro estado actual y nuestros valores.

Podríamos preguntarnos: “¿Qué estás haciendo o no haciendo que te impide realizar tus valores o expresar tus principios?”, ¿Cuál es tu deseo? ¿Te tomas en serio tu propio futuro? De alguna manera, el compromiso nos relaciona de manera diferente con el mundo, cada día. Dejas de justificarte, de protegerte….

“Reconciliar lo que quieres a lo que eres es un ejercicio de un monje urbano. Tener expectativas realistas a ilusiones ambiciosas es una buena receta para gestionar tus esfuerzos”. Pedram Shojai.

Seamos como seamos, hagamos lo que hagamos, necesitamos ser conscientes de ello.

 
color-splash-1852649__340

“El monje urbano”. Pedram Shojai.

“Los siete hábitos de las personas altamente efectivas”. Steven Covey

“Motivación inteligente”.  Beatriz Valderrama

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s