Micro relato: Aquí me quedo

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Los rincones vacíos de las casas desmanteladas han sido mi inspiración. He fotografiado cada uno de ellos dándoles la luz o el color de mis mejores momentos. En ellos viven recuerdos todavía calientes, que acabarán borrándose. Ya llevo seis casas y seis reportajes. He descubierto la forma de huir del dolor de la pérdida y han sido mi salvación. Mis rincones, esos mágicos instantes, cuesta crearlos, se necesita tiempo para inyectarles un alma. No quiero borrarlos de un plumazo y nunca más les voy a dejar sin mi rastro. Se acabaron los reportajes fotográficos. Hasta aquí he llegado.

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Libro: “La bella Annabel Lee” de Kenzaburu Oé

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Kenzaburo Oé ha escrito varias colecciones de relatos, ensayos, una veintena de novelas y recibió el premio Nobel de literatura en 1994. Es además un gran conocedor de la literatura occidental. Actualmente tiene 82 años.

Annabel Lee es la protagonista de un poema de Edgar Allan Poe, el último que compuso y explora la temática de la muerte de una joven mujer y profundiza en el dolor que a menudo acompañan, como una maldición, a la belleza y la inocencia.

Esta muerte conecta con el final de una película que el autor vió cuando tenía 17 años en la Universidad y, a su vez, enlaza con Sakura, una bella actriz internacional que se convertirá poco a poco en la protagonista de este relato donde las mujeres irán ocupando cada vez un papel más relevante, inspirando al guionista del relato a un cambio definitivo en la escritura de esta historia pensada inicialmente para el cine.

La historia la cuenta el propio Kenzaburo, ¿es real o es ficción? ¿Verdad o verosímil? Hay sin duda relatos y experiencias personales y transmite una gran sinceridad. El autor es el narrador, sin embargo, poco a poco, Sakura se va revelando con el alma de esta trama, inspirando, indagando, cambiando la realidad a partir de su propia historia, que también sufre un cambio confome avanza el proyecto que llevan entre manos con su amigo Komori y en el que interviene el hijo de Oé, una persona especial.

La novela pone en boca del autor la historia de su adaptación al cine de un clásico del romanticismo alemán: el Michael Kohlhaas de Heinrich von Kleist. La versión, que va sufriendo sucesivas transformaciones, toma como referencias el mundo de la infancia de Oé y las revueltas campesinas habidas en Shikoku.

Hay una mezcla de ilusión, dulzura, sutileza, educación exquisita, detalles amables que, con el avance de la historia y los acontecimientos van mostrando su cara más real, con crudeza, dolor, tristeza y enfermedad conforme se van entrecruzando historias de oriente y de occidente, de hombres y mujeres.

Hay mucha literatura y personajes literarios. Todo un Nóbel.

La historia comienza treinta años atrás, aunque los primeros capítulos hablan del presente. Una ida y vuelta: Presente, treinta años atrás, presente. Me costó centrarme al principio, después van hilando los acontecimientos y la lectura te atrapa por la belleza de sus metáforas, símbolos y escenas.

Trata de la amistad, la ética, el amor, la dedicación y entrega amorosa, la búsqueda de la belleza, la evolución de las personas, los cambios que van sucediendo en la sociedad a través de un proyecto cinematográfico, siendo el guión algo vivo, que cambia, que puedes sufrir o disfrutar mientras lo escribes o descubres cosas que esconden las palabras o el pasado.

“Noche incipiente, en la sepultura del bosque tupido, en la tumba rodeada por los árboles al lado de mi novia adorada, me acostaré” Edgar Allan Poe.

 

 

 

 

Comic: “BLACKSAD. Un lugar entre las sobras” de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido

 

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Se trata de un cómic que trabaja la línea policíaca clásica. El contexto general de la serie se sitúa en los Estados Unidos tras la segunda guerra mundial, en los principios de la guerra fría. De momento, se han publicado cinco volúmenes. Todos los personajes de Blacksad son personas zoomorfas.

Juan Díaz Canales funda en 1996, junto con largometrajes otros tres artistas, la compañía Tridente Animation. Gracias a esto, ha trabajado con compañías europeas y estadounidenses, proporcionando argumentos y guiones para comics y películas de animación, así como dirigiendo series de animación para televisión y cine. Durante este periodo conoció a Juanjo Guarnido, con quien Canales decidió crear comics basados en un investigador privado, Blacksad. descargaTras ponerse en contacto con varios editores, Guarnido y Canales llegaron a firmar un acuerdo con una editorial francesa  y en noviembre de 2000 se publicó “Quelque part entre les ombres” En 2013 gana, junto a  Guarnido, el premio Eisner en la Comic Con de San Diego en la categoría de Mejor edición norteamericana de material internacional por su trabajo en “Silent Hell”,  cuarto episodio de la serie. Los  Premios Eisner se consideran como el equivalente a los Premios Oscar de la industria del cómic.

Este primer número ha conseguido los siguientes premios:

  • Premio Autor Revelación por el Salón del Cómic de Barcelona
  • Premio Mejor Álbum por el Salón del Cómic de Barcelona 2001.
  • Premio Interfestivals del Festival de Audincourt.
  • Premio Colombe del Festival de Lys Lezz Lannoy.
  • Premio al Mejor Álbum en el festival de Amiens.
  • Premio Némo del Salón del Cómic de Maisons Laffitte.
  • Premio de la Recontre del Festival de Roeux.
  • Premio Diario de Avisos al Mejor Dibujante de Historieta Realista.
  • Premio Eisner al mejor pintor/artista multimedia, 2011.

Los dibujos son de una gran belleza, el ambiente, los colores, los diálogos, las expresiones y los múltiples detalles son una delicia.

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Relato: Viaje a Sicilia

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Este camino

nadie lo recorre

salvo el crepúsculo

-Matsuo Basho-

En el viaje organizado a Sicilia para mayores de cincuenta y cinco años, Ruth y su marido Paco se encontraron con un matrimonio conocido, Isabel y Enzo. Hacía casi un año que no se veían, desde el fallecimiento de la madre de Isabel, aunque tenían noticias por amigos comunes. Complicaciones familiares les tenían bastante alejados de este grupo de amigos amantes de la música.

  • Qué sorpresa, se alegró Ruth al verlos en el punto de encuentro yendo hacia ellos para abrazarles.
  • ¡Vaya, pero si estáis aquí! Contestó Isabel que andaba cogida del brazo de su marido, soltándole para abrazarles.
  • ¡Cuánto tiempo! Os hemos echado de menos, comentó Paco abrazando a Enzo
  • Qué guapa estás. Me encantan tus pendientes, son muy originales Isabel. ¿Dónde los has conseguido?
  • Ah sí, son un regalo de mi marido. Tiene mucho gusto ¿verdad?

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Relato “Las Navidades de mis personajes”

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Dicen que el tiempo cura

-nunca ha curado el tiempo-

Como tendón, el sufrimiento

Se hace más duro con los años.

No es medicina el tiempo,

Sino examen.

Si el tiempo fuese el remedio

Ningún mal existiría

Emily Dickinson

 Todo el mes preparando el encuentro con mi querida y reducida familia. Es cierto que se ha encogido, pero veo llegar y crecer a los niños, que como el amor, son la luz de estos días, el motor que hace entrañables estas fiestas, el esfuerzo de los regalos y las conversaciones y los juegos. Es la vida que no cesa.

Ya pasó el periodo de divagaciones y soledades tristes y  afortunadamente, la mañana del día 26 me permito quedarme en cama para dejar que vengan  los recuerdos y tengo unas horas para mis mayores, mi familia y mis amores y también, sin faltar un año, para mis más queridos amigos o personas que han sido fogonazos de luz en mi vida y que pasan o ya no pasarán estos días con sus familias. Cerré la puerta a la pena, al remordimiento y  la auto compasión. Se van cumpliendo todos mis sueños, tejidos con mis manos manchadas con las que  acojo las pequeñas manitas de mis niños con afecto infinito. Es el mayor premio a las crianzas pasadas. Que te coja de la mano un niño es una ofrenda de confianza y amor inmenso.

Mi abuela Ana hace tiempo que no nos acompaña, tampoco mis padres, transformados todos en luminosas estrellas, siempre cerca, siempre lejos. En la casa de mi abuela se reunían los once hijos que tuvo, con sus parejas, los hijos y los nietos. Era una casa grande, cabíamos todos. Todo el día se andaba entre cazuelas, sartenes, bromas y canciones. Los niños corríamos a jugar a la calle o al patio. Contábamos historias, a veces truculentas. La mano negra venía a por nosotros y teníamos que escondernos. Cuando llamaban a la puerta aporreando ese oscuro picaporte de la casa de mi abuela, que era una mano agarrando una bola, era la señal nefasta pero oportuna del momento para huir. ¡Qué sabíamos nosotros de anarquistas o jornaleros hambrientos! Los niños miran al futuro, no al pasado, tan breve todavía. Por otra parte, no había regalos. Teníamos que esperar al día de Reyes, cada uno en su casa, con su familia pequeña.culture-2427256_960_720

José y su hijo Pau viajaron con Erika  a Estocolmo, al cementerio del Bosque. Allí reposan los restos de sus padres. Una sensación de atemporalidad y calma se apoderaron de ellos desde el primer paso; campos de pequeñas lápidas verticales o pequeñas cruces de piedra no se sabe de qué época, sembradas en un suelo verde, aunque en poco tiempo será completamente  blanco. Un toque alegre de color lo ofrecen pequeños macizos de flores y magníficos pinares y abetos centenarios. Un espacio para deambular sin rumbo. Erika llevó un cesto con pensamientos de colores y recordó el amor idealizado hacia su padre, fallecido tan joven y en la eterna ausencia de su madre, que la dejó con su abuela para empezar una nueva vida junto a un segundo marido. Esa larga ausencia que ella tanto lloró pero que ahora recupera y perdona por el amor a su hijo y el deseo de reforzar el frágil vínculo familiar de una familia pequeña.

La madre de Pol y Sara celebra la Navidad en Londres. Su hija ha reservado un hotelito familiar para estos días. La sacará de su casa, del pasado reciente y la llevará al futuro. Le presentará a su novio también español y a su familia. Ella viajará con una amiga entrañable, un gran apoyo en sus momentos más tristes y que está sola porque su hijo celebra las fiestas con la familia de su mujer en Andalucía. Está ilusionada porque Sara espera un niño y ella será abuela por primera vez. Llora de emoción y de nostalgia. Arropará a su hija, como ella arropó a Pol. Se lo merece todo esta pequeña gran mujer. Lleva días preparando una bonita maleta con ropa para el bebé, un kit de recién nacido, chupetes, gel y colonia, zapatitos y ropa de verano, ranitas, conjuntos alegres y peluches. También una mochila porta bebés con un pájaro bordado en vivos colores para los padres y además piensa salir un día de compras con su hija. Lo que necesite. Londres está cerca y ella viajará a verles o puede que cambie su residencia. Ya se verá. Calma. Nunca se sabe, puede que vuelvan.

Anselmo pasa los días con su hija, su yerno y su nieta, en la ciudad. El matrimonio ha preparado su habitación y cenarán en casa, verán una película de dibujos para la nieta y charlarán. Le gustan las historias así que después de la cena de Nochebuena les quiere contar cómo celebró una Navidad en la casa de su abuela, hace ya tantos años. Así que contó que sus abuelos eran tan pobres que desayunaban todos, los mayores y los pequeños, una taza de achicoria o de cebada bien aguada a la que añadían una brasa para darle sabor. Ellos lo hacían como algo natural, su día a día austero al que se habían acostumbrado en la mísera posguerra que les tocó vivir como perdedores, sin apenas recursos. Él, cuando iban de visita con sus hermanos a pasar unos días en el campo, lo vivían con ilusión. ¡Una taza de café para todos, como los mayores! La-abubillaY se tomaban su “café” con alegría, al que le añadían trozos de pan hecho en el horno cada día, pobre pan negro. Todo era divertido porque solo los niños pueden transformar la dura realidad con su poderosa imaginación. Así que, cuenta la noche de Navidad que más recuerda. Tenía nueve años y su abuela, cuando recogió la mesa, sacó tres naranjas, una para cada nieto. Ese era su regalo para estas fiestas. Su abuelo, mientras ellos comían el postre excepcional, se sentó en su sillón junto al brasero y les contó una historia de la guerra. Anselmo, al recordar, no sabe decir hoy si el momento fue de alegría o de tristeza.

La familia de Benito se agrupa alrededor de la mesa la noche del 24. Es una familia amplia, compuesta de padres, hermanos, sobrinos y nietos. Han terminado de cenar. Conservan su foto y la de Josefa, que les miran desde la pared donde reposa el aparador desde tiempo inmemorial. También han colocado adornos navideños en macetas al lado de las dos fotos. Dos flores de Pascua con dos grandes lazos. Siempre hay un recuerdo para ellos. María ha preparado un gazpacho manchego y su hermana Elena pavo relleno, la especialidad de la casa, transmitida de padres a hijos, a nietos, a quien deseó aprender y pudo hacerlo. Hoy tienen un rato de conversación y recuerdo para ellos. imagesHablan de cuando tropezó en el escalón de la entrada mientras ayudaba a un nieto y se ríen con ganas. También de cuando metió en el horno apagado los pasteles de crema de Josefa,  tan despistado estaba a los setenta años y se quedaron sin postre. Ríen de nuevo. Y de los chistes que se gastaban esos dos en la cocina, sin parar de enredar. ¿Os acordáis del de las fresas? -Si, claro.  Josefa le decía, ¿Dónde vas Benito? Y él le contestaba, a por el estiércol para las fresas, y Josefa le contestaba, ¿pero no te las puedes comer con nata como todo el mundo?, ja, ja.  Los niños, ajenos a estas historias, oyen sin escuchar y miran las fotos en blanco y negro de personas serias y repeinadas. Hoy el mundo es de color. Pero seguro que algo queda. Queda la compañía, la tertulia y el respeto.

La cena de Nochebuena de Lan y Chu ha sido sopa de pollo caliente, como en tantos hogares vietnamitas cristianos, budistas o taoistas y este año además, pavo relleno. Hay motivos para este derroche. Lan va a ser mamá y lo van a comunicar a su familia. Llevan años ahorrando, trabajando bien, soñando. Ya tienen comprado el terreno para su casa en el suelo y, si todo va según sus planes, llevarán a la madre de Chu con ellos. Tendrán un pequeño huerto y Lan se ocupará de él y de la familia. Podrá vender a los restaurantes como hace su marido. Dejará de vender perlas, pero ahora podrá disfrutar de todo lo ganado con tanto esfuerzo. pueblo-flotante-en-las-islas-de-la-piedra-caliza-bahía-de-halong-vietnam-44169899Chu seguirá con su trabajo y es posible que en poco tiempo pueda comprar una barca mejor para conseguir más ganancias. Si todo va bien, su cuñado podrá trabajar con él. La prosperidad se ha instalado en su hogar, gracias al cielo, al dragón y su perseverancia y buen criterio.

Rocío y Felipe viven un año especial. El padre de Rocío fue la semana de Navidad a hacerse unas pruebas al hospital y perdió el conocimiento allí mismo. Inmediatamente le ingresaron. Fue una suerte, o no. Le han diagnosticado un aneurisma en la aorta sin posibilidades de intervención quirúrgica. No hay solución, dada su avanzada edad y los problemas físicos que padece. Ha estado cuatro días en cuidados intensivos y se acerca la Nochebuena. Rocío ha hablado con su padre, con el estómago en un puño y acompañada por el médico, después de llorar y llorar. El hombre está entero, conoce perfectamente su situación y quiere pasar las fiestas en casa. Es su último deseo y quiere escribir poemas, que les recitará a los nietos para que los escriban o los graben. Siempre fue un consuelo escribir en los momentos difíciles. Rocío y Felipe han llegado a un acuerdo. Le han preparado una habitación con baño y terraza en su casa para que se instalen sus padres. Se han aprovisionado con medicación, goteros y morfina, todo supervisado por el hospital. En esa habitación celebrarán la cena de Nochebuena, en un picoteo cuidado y preparado con esmero y también  la comida de Navidad, ligera y digestiva. Luego irán todos al salón a seguir celebrando esta fiesta con sus familiares que se acercarán a verles, mientras su padre descansa en el piso de arriba. Morir como uno desea es un gran privilegio.

Rafael y Nuria están felices. Este año han organizado una fiesta para todos los empleados, contratados y familiares. El negocio va bien y la vida es ahora más amable. Un día antes de la Nochebuena reunieron a todos en una casa rural de la sierra y prepararon una subasta benéfica para una asociación pequeña de familias inmigrantes sin recursos. Cada empleado podía llevar alguna de sus cosas, desde libros o plumas a  juegos, objetos decorativos, ropa o  abalorios y tenía que defender la utilidad y conveniencia de adquirir el objeto. Las pujas no superaban los diez euros, salvo en caso de coincidencia de deseos. Lo obtenido se duplicaba con las aportaciones de la empresa. Fue muy divertido. La gente participó activamente, hubo risas y competición. Después un picoteo preparado por los dueños de la casa rural y barra libre. Una grata inmersión en la comunidad. La Nochebuena, derrotados, se dejaron querer por sus padres que, finalmente se fueron a vivir a la sierra, más cerca de ellos y de los nietos.

Guillermo, la madre del grafitero y Luis Lucero coincidieron en un hotel de Ibiza el fin de semana de Navidad. El pintor exponía su nueva obra en el hotel, esta vez titulada “Dunas” y no quería desaprovechar la ocasión de visitar la isla en compañía de su novia. La madre del grafitero se desplazó allí para disfrutar de unas fiestas relajadas con su nueva pareja y los hijos ya mayores de los dos. Parecía que se calmaban los ánimos revueltos de la adolescencia y los chicos estaban centrados. Estas navidades les tocaba el turno a ellos. El fin de año y los Reyes se encargarían los otros padres y ellos podrían viajar solos a Vietnam, a disfrutar de la Bahía de Halong y su rico pescado. rail-234318_960_720Guillermo salió de su casa, siempre tan acogedora, donde se sentía seguro y feliz y viajó toda la semana con su nueva amante, deseosa de aventuras pero también de sol y buena temperatura. El hotel estaba en un lugar privilegiado, con vistas al atardecer, con spa, masajes y con todas las comodidad, ideal para el amor.

Paola y Guillem celebraron las navidades con sus familias respectivas pero han quedado en verse en una fiesta de amigos el día 31. Todavía viven con sus padres y no han encontrado trabajo. Guillem ha conseguido una beca y empezará en enero. Se apañan con conciertos y clases particulares de dibujo y pintura. Se están conociendo mejor. Salen con amigos y se ven a menudo. Les gusta estar juntos, pero nunca se sabe. Una pizca de desconfianza se instaló entre los dos después del concierto del verano en el chiringuito, hay que darle tiempo al tiempo, piensa Paola. La fiesta les tiene ilusionados. Ella pintará un mural en el espacio de coworking reservado por la pandilla y él cantará con su grupo durante una hora. Otros amigos llevarán picoteo y bebidas. Allí les han habilitado un barril de cerveza para que cada uno se sirva lo que quiera. Ella quiere besarle cuando suenen las campanadas, empezar con el pie derecho y que dure mucho más. Guillem se siente alegre y muy acompañado. Está deseando comprobar si finalmente se puso las braguitas rojas para despedir el año.

La mujer de Emilio no sufrió ningún ingreso más en hospitales y pudo disfrutar este año la cabalgata de Reyes de Madrid. Es lo que más ilusión le hacía después de todo lo que pasó el año anterior. La gente sonreía, las familias, los niños, los mayores, disfrutaban ésta y las múltiples cabalgatas que recorren nuestros pueblos, ciudades, barrios. Se lo imaginaba. Todo el país pendiente de los Reyes Magos. La magia existe mientras vas creciendo, después es un milagro que a veces hay que intentar que suceda aunque sea a base de poner límites a las personas tercas y desinteresadas  para que se cuiden. Disfrutaron cogidos del brazo, bien abrigados con gorros y guantes para no pescar un resfriado o una neumonía. Ya han superado los sesenta y cinco y les han dicho que son mayores, que tienen que vacunarse y andarse con ojo. Están en ello. Mientras, ella sonríe y le tira del brazo para acercarse a una cafetería a tomar algo calentito y volver con fuerza renovada a ensanchar su espíritu contagiada por la fiesta.

Mi querido amigo Julio se quedó en Canadá para celebrar las fiestas con su hija y su familia, pero ya hemos organizado un viaje a México juntos en el mes de marzo. No nos olvida y yo necesito verle. Me ha contado por skype que allí montan belenes en sus hogares como decoración navideña y cenan  pavo asado con verduras y salsas. Lo que cuenta me resulta muy familiar y cercano. No llevaría bien el clima de allí, esos fríos tremendos ni tampoco las grandes distancias, aunque todo es relativo si utilizas aviones. También tenemos previsto viajar a Quebec en otoño para disfrutar de sus colores y la naturaleza explosiva de esas tierras y a Montreal, donde visitaremos su magnífico jardín botánico y disfrutaremos de viajar rodeados de millones de árboles. Con razón dice Plinio que los árboles fueron los primeros templos de los dioses y por esa percepción de eternidad, de puente entre el cielo y la tierra, se consideran algo sagrado en muchas civilizaciones, un especie de dioses protectores. De la amistad y el amor a la naturaleza diría yo, porque estamos ocupados con la organización de estos viajes. Prepararemos las cámaras de fotos, los itinerarios, buscaremos guías expertos en naturaleza y aves y además nos documentaremos bien, como hacía su mujer. Proyectos y acción mientas hay vida.

¿Cómo pasaría la Navidad Aníbal, el hombre del maletín de cuero marrón? Me imagino que feliz de estar vivo, de estar con su familia, en su hogar. Seguramente montó y amplió el Belén, adquirió nuevas piezas en el mercado navideño, añadió palmeras y un río con agua. Creó una gruta para guarecer al ganado y preparó la iluminación del cielo con la ayuda de sus hijos mayores. Este año añadió también piezas de artesanos, una aguadora, un ceramista y un panadero. También se hizo con una figura de un pastor negro custodiando ovejas para no dejar solo a Baltasar. Me imagino a su mujer saliendo de vez en cuando de la cocina para ver cómo prepara todo. Con lo bien que vivimos y él tan sediento de aventuras, se decía resignada. A ver si esta experiencia le sirve, si reposa, si se serena este hombre inquieto. No quiero más disgustos. Qué alegría verles a todos juntos, aquí, a mi lado.

Ese belén dónde estará hoy. En qué casa, en qué lugar del rastro se habrá vendido o se habrá olvidado. Qué poca huella dejan las acciones de los hombres, tanto tiempo y tanto esfuerzo, tanta risa y tanto llanto.

Estamos vivos un año más y hay que celebrarlo. Es Navidad y pronto un año empieza de nuevo.  Un año más y un año menos.

«En esto consiste la novedad: cada pequeño y ordinario
obstáculo envuelto en cristal, extraño,
centelleando y tintineando con falsete de santo. Pero tú
no sabes cómo interpretar este repentino terreno resbaladizo,
esta pendiente ciega, blanca, espantosa, inaccesible.
No hay manera de aprehenderlo con las palabras que conoces.
De levantarse ni en elefante, ni sobre ruedas, ni a pie.
Sólo hemos venido a mirar. Tú eres aún muy nueva
como para querer el mundo en un sombrero de cristal».

Sylvia Plath

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Club de Bibliocoaching. Libros comentados

“¿Y si realmente pudieras? La fuerza de tu determinación”. Pilar Jericó Alienta Editorial. Barcelona. 2016 Análisis de la Obra y del Autor: La autora de “¿Y si realmente pudieras? La fuerza de tu determinación” es Pilar Jericó. Es Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, conferenciante, coach, escritora de números libros y socia-directora de la consultora […]

a través de ¿Es la determinación, esa fuerza interior que hace que nada nos frene? — Curiositá RH

Libro: “Las últimas palabras” de Carme Riera

detalle-portada-reciente-Carme-Riera_1009409360_6539065_1020x574Es una obra que relata las confesiones del archiduque Luis Salvador de Habsburgo Lorena, antes de su muerte en 1915, a partir de un libro encontrado en librerías de viejo y celosamente guardado para respetar la promesa de no publicarlo antes de la muerte de sus herederos.

Tener los días contados, relata en primera persona al dictado, le impulsa a ser valiente y sincero y confesar lo que nunca se ha atrevido a revelar, le permitirá morir en paz. Ese es su objetivo. Continue reading “Libro: “Las últimas palabras” de Carme Riera”